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no me falta prueba alguna de su afecto dijo elinor pero sí de su compromiso
a mí me bastan las que tengo de ambos
pero ni una palabra le han dicho ninguno de los dos sobre esta materia
no he necesitado palabras donde las acciones han hablado por sí mismas con tanta claridad
su comportamiento hacia marianne y todas nosotras al menos durante la última quincena acaso no ha hecho patente que la amaba y la consideraba su futura esposa y que sentía por nosotras el afecto que se tiene por los parientes más cercanos no nos hemos entendido mutuamente a la perfección no ha solicitado a diario mi consentimiento a traves de sus miradas sus modales sus atenciones afectuosas y llenas de respeto elinor hija mía es posible dudar de su compromiso cómo pudo ocurrírsete tal idea es imposible suponer que willoughby convencido como debe estar del amor de tu hermana fuera a abandonarla y quizá por meses sin hablarle de su amor imposible pensar que pudieran separarse sin intercambiar estas mutuas expresiones de confianza
confieso replicó elinor que todas las circunstancias excepto una hablan en favor de su compromiso pero esa una es el total silencio de ambos sobre ello y para mí casi anula todas las demás
que extraño ciertamente debes pensar horrores de willoughby si despues de cuanto ha pasado entre ellos a la vista de todos puedes dudar de la naturaleza de los lazos que los unen
ha estado representando un papel frente a tu hermana todo este tiempo lo crees de verdad indiferente a ella no no puedo creer tal cosa
estoy segura de que el debe amarla y que la ama
pero con una rara clase de ternura si puede dejarla con tal indiferencia con tal despreocupación por el futuro como la que tú le atribuyes
debe recordar madre querida que nunca he dado por ciertos estos asuntos
confieso que he tenido mis dudas pero son menos fuertes de lo que eran y puede que muy pronto hayan desaparecido por completo
si descubrimos que se corresponden en su amor todos mis temores habrán desaparecido
mira que gran concesión si los vieras ante el altar supondrías que se iban a casar
que niña desagradable pero yo no necesito tales pruebas
nada a mi juicio ha pasado que justifique las dudas no ha habido intentos de mantener nada en secreto en todo ha habido igual transparencia
no pueden caberte dudas acerca de los deseos de tu hermana
entonces debe ser de willoughby que sospechas
pero por que no es acaso un hombre de honor y buenos sentimientos ha mostrado alguna inconsistencia capaz de crear alarma es capaz de engaño
espero que no creo que no exclamó elinor
quiero a willoughby sinceramente lo quiero y las sospechas sobre su integridad no pueden ser más dolorosas para usted que para mí
lo he hecho involuntariamente y no atizare esa tendencia en mí
me sobresaltó lo confieso el cambio en su trato esa mañana al hablar parecía una persona diferente a la que conocimos y no respondió a la gentileza que usted tuvo hacia el con ninguna muestra de cordialidad
pero todo esto puede explicarse por estar afectado por alguna situación como la que usted supone
se acababa de separar de mi hermana la había visto alejarse en la mayor de las aflicciones y si se sentía obligado por temor a ofender a la señora smith a resistir la tentación de volver acá luego y aun así se daba cuenta de que al declinar su invitación diciendo que se iba por algún tiempo parecería estar actuando de manera mezquina y sospechosa hacia nuestra familia bien puede haberse sentido avergonzado y perturbado
en tal caso creo que un reconocimiento simple y franco de sus dificultades lo habría honrado más y habría sido más coherente con su carácter en general
pero no criticare la conducta de nadie sobre bases tan debiles como una diferencia entre sus opiniones y las mías o una desviación de lo que yo considero correcto y consecuente
lo que dices está muy bien
no cabe duda de que willoughby no merece que sospechen de el
aunque nosotras no lo hemos conocido durante mucho tiempo no es un desconocido en esta parte del mundo y quien ha hablado en contra de el si hubiese estado en situación de actuar con independencia y casarse de inmediato habría sido extraño que nos dejara sin decírmelo todo al momento pero no es el caso
es un compromiso iniciado en algunos aspectos bajo auspicios no favorables porque la posibilidad de una boda parece estar lejos todavía e incluso según lo que se observa puede que sea aconsejable mantener las cosas en secreto por ahora
se vieron interrumpidas por la entrada de margaret lo que dio libertad a elinor para meditar detenidamente en los planteamientos de su madre reconocer que muchos de ellos eran probables y confiar en que todos fueran acertados
no vieron a marianne hasta la hora de la cena cuando entró a la habitación y ocupó su lugar en la mesa sin proferir palabra
tenía los ojos rojos e hinchados y parecía que incluso en ese momento reprimía las lágrimas con dificultad
evitó las miradas de las demás no pudo comer ni conversar y despues de un rato cuando su madre le oprimió silenciosamente la mano en un gesto de tierna compasión el pequeño grado de fortaleza que había mantenido hasta entonces se derrumbó rompió a llorar y abandonó la habitación
esta inexorable tristeza continuó durante toda la tarde
marianne era impotente frente a ella porque carecía de todo deseo de control sobre sí misma
la más pequeña mención de cualquier cosa relativa a willoughby sobrepasaba de inmediato en ella toda resistencia y aunque su familia estaba ansiosamente atenta a su bienestar si llegaban a hablar les era imposible evitar todos los temas que sus sentimientos asociaban al joven
marianne no habría sabido cómo perdonarse si hubiera podido dormir aunque fuera un instante esa primera noche tras la partida de willoughby
habría tenido vergenza de mirar a su familia a la cara la mañana siguiente si no se hubiera levantado de la cama más necesitada de descanso que cuando se acostó
pero los mismos sentimientos que hacían de la circunspección algo indeseable la liberaron de todo peligro de caer en ella
estuvo despierta durante toda la noche y lloró gran parte de ella
se levantó con dolor de cabeza incapaz de hablar y sin deseos de tomar ningún alimento apesadumbrando en todo momento a su madre y hermanas y rechazando todas sus tentativas de consuelo
no iba ella a mostrar falta de sensibilidad
una vez terminado el desayuno salió sola y deambuló por la aldea de allenham entregándose a los recuerdos de pasados goces y llorando por el actual reves de su fortuna durante la mayor parte de la mañana
la tarde transcurrió en igual abandono a los sentimientos
volvió a tocar cada una de las canciones que le gustaban y que solía tocar para willoughby cada aire en el que con más frecuencia se habían unido sus voces y permaneció sentada ante el instrumento contemplando cada línea de música que el había copiado para ella hasta que fue tan grande el pesar de su corazón que ya no podía alcanzarse tristeza mayor y día a día se esforzó en nutrir así su dolor
pasaba horas completas al piano alternando cantos y llantos a menudo con la voz totalmente ahogada por las lágrimas
tambien en los libros al igual que en la música cortejaba la desdicha que con toda certeza podía obtener de la confrontación entre el pasado y el presente
no leía nada sino lo que solían leer juntos
tan ardiente congoja de ninguna manera podía sostenerse para siempre a los pocos días se sumió en una más tranquila melancolía pero las ocupaciones a que se entregaba diariamente sus caminatas solitarias y silenciosas meditaciones aún daban pie a ocasionales efluvios de dolor tan intensos como antes
no llegó ninguna carta de willoughby y no parecía que marianne esperara ninguna
su madre estaba sorprendida y elinor nuevamente se fue inquietando
pero la señora dashwood era capaz de encontrar explicaciones siempre que le eran necesarias lo que calmaba al menos su preocupación
recuerda elinor le dijo cuán a menudo sir john se encarga de transportar nuestro correo
estuvimos de acuerdo en que el secreto puede ser necesario y debemos reconocer que no podríamos mantenerlo si la correspondencia de willoughby y marianne pasara por las manos de sir john
elinor no pudo negar la verdad de lo anterior e intentó encontrar allí motivo suficiente para el silencio de los jóvenes
pero había un metodo tan directo tan sencillo y en su opinión tan fácil de adoptar para conocer el verdadero estado de las cosas y eliminar de una vez todo el misterio que no pudo evitar sugerírselo a su madre
por que no le pregunta de inmediato a marianne le dijo si está o no está comprometida con willoughby viniendo de usted su madre y una madre tan dulce e indulgente la pregunta no puede molestar
sería consecuencia natural de su cariño por ella
ella solía ser toda franqueza y con usted de manera muy especial
por nada del mundo le haría tal pregunta
suponiendo posible que no esten comprometidos cuánta aflicción no le infligiría al así interrogarla en todo caso revelaría una falta de consideración tan grande a sus sentimientos
nunca podría merecer su confianza de nuevo tras obligarla a confesar algo que por el momento no se quiere en conocimiento de nadie
conozco el corazón de marianne se que me quiere profundamente y que no sere la última en quien confíe sus asuntos cuando las circunstancias así lo aconsejen
jamás intentaría forzar las confidencias de nadie menos aún de una niña porque un sentido del deber contrario a sus deseos le impediría negarse a ello
elinor pensó que su generosidad era excesiva considerando la juventud de su hermana e insistió un poco pero en vano el sentido común el celo común y la prudencia común todos habían sucumbido en la romántica delicadeza de la señora dashwood
pasaron varios días antes de que nadie en la familia mencionara el nombre de willoughby frente a marianne por supuesto sir john y la señora jennings no fueron tan delicados sus ingeniosidades sumaron dolor a muchos momentos dolorosos pero una tarde la señora dashwood tomando al azar un volumen de shakespeare exclamó nunca terminamos hamlet marianne nuestro querido willoughby se fue antes de que lo leyeramos completo
lo reservaremos de manera que cuando vuelva
pero pueden pasar meses antes de que eso ocurra
meses exclamó con enorme sorpresa
no ni siquiera muchas semanas
la señora dashwood lamentó lo que había dicho pero alegró a elinor ya que había arrancado una respuesta de marianne que mostraba con tanta fuerza su confianza en willoughby y el conocimiento de sus intenciones
una mañana alrededor de una semana despues de la partida del joven marianne se dejó convencer de unirse a sus hermanas en su caminata habitual en vez de ponerse a deambular sola
hasta ese momento había evitado cuidadosamente toda compañía durante sus vagabundeos
si sus hermanas pensaban pasear en las lomas ella se escabullía hacia los senderos si mencionaban el valle con igual prisa trepaba las colinas y nunca podían encontrarla cuando las demás partían
pero a la larga la vencieron los esfuerzos de elinor que desaprobaba energicamente ese permanente apartamiento
caminaron a lo largo del camino que cruzaba el valle casi todo el tiempo en silencio porque era imposible ejercer control sobre la mente de marianne y elinor satisfecha con haber ganado un punto no intentó por el momento obtener ninguna otra ventaja
más allá de la entrada al valle allí donde la campiña aunque todavía fertil era menos agreste y más abierta se extendía ante ellas un largo trecho del camino que habían recorrido al llegar a barton y cuando alcanzaron este punto se detuvieron para mirar a su alrededor y examinar la perspectiva dada por la distancia desde la cual veían su casa ubicadas como estaban en un sitio al que nunca se les había ocurrido dirigirse en sus caminatas anteriores
entre todas las cosas que poblaban el paisaje muy pronto descubrieron un objeto animado era un hombre a caballo que venía en dirección hacia ellas
en pocos minutos pudieron apreciar que era un caballero y un instante despues arrobada marianne exclamó
es el seguro que es
se que es y se apresuraba a ir a su encuentro cuando elinor la llamó no marianne creo que te equivocas
esa persona no es lo suficientemente alta y no tiene su aspecto
sí lo tiene sí lo tiene exclamó marianne
estoy segura de que lo tiene su aspecto su abrigo su caballo
yo sabía que iba a llegar así de rápido
caminaba llena de excitación mientras hablaba y elinor para proteger a marianne de sus propias peculiaridades ya que estaba casi segura de que no era willoughby apresuró el paso y se mantuvo a la par de ella
pronto estuvieron a treinta yardas del caballero
marianne lo miró de nuevo sintió que se le caía el alma a los pies se dio media vuelta y comenzaba a devolverse por donde había venido cuando en su prisa se vio detenida por las voces de sus hermanas a la que se unía una tercera casi tan conocida como la de willoughby rogándole que se detuviera y se volvió sorprendida para ver y dar la bienvenida a edward ferrars
era la única persona del mundo a quien en ese momento podía perdonar no ser willoughby la única que podía haberla hecho sonreír pero ella borró sus lágrimas para sonreírle a el y en la felicidad de su hermana olvidó por un momento su propia decepción
edward desmontó y entregándole el caballo a su sirviente caminó de vuelta con ellas hacia barton adonde se dirigía con el propósito de visitarlas
todas le dieron la bienvenida con gran cordialidad pero especialmente marianne que fue más calurosa en sus demostraciones de afecto que incluso la misma elinor
para marianne sin embargo el encuentro entre edward y su hermana no fue sino la continuación de esa inexplicable frialdad que tan a menudo había observado en el comportamiento de ambos en norland
en edward especialmente faltaba todo aquello que un enamorado debiera parecer y decir en ocasiones como esta
estaba confundido apenas mostraba placer alguno en verlas no se veía ni exaltado ni alegre habló escasamente y sólo cuando se veía obligado a responder preguntas y no distinguió a elinor a traves de ninguna señal de afecto
marianne miraba y escuchaba con creciente sorpresa
casi comenzó a sentir desagrado por edward y esta sensación terminó como terminaban obligatoriamente todos sus sentimientos llevando sus pensamientos de vuelta a willoughby cuyos modales contrastaban de tal manera con los de aquel que había sido elegido como hermano
tras un corto silencio que siguió a la sorpresa y preguntas iniciales marianne inquirió de edward si había venido directamente desde londres
no había estado en devonshire durante quince días